Otros ritos
¿Qué es el lazo y va junto con las arras?
En corto
Qué es exactamente
Un lazo de boda —también llamado lazo a secas, o cordón— es una pieza larga que dos personas designadas, los llamados padrinos de lazo, colocan rodeando a los novios: una vuelta sobre los hombros de cada uno, cruzándose entre ambos y formando un ocho.
El material varía mucho. Los hay de flores, de cinta de raso, de cordón trenzado, y muy frecuentemente en forma de rosario doble, con las dos vueltas unidas por una cruz que queda entre los novios. Se retira antes de terminar la ceremonia y se guarda como recuerdo.
El símbolo es el más literal de toda la boda: dos personas físicamente atadas la una a la otra. El ocho que forma es el símbolo del infinito, y esa lectura —unión sin fin— es la que suele explicarse en voz alta.
Dónde se usa de verdad
Es importante decirlo con claridad porque hay bastante contenido en internet que presenta el lazo como parte del repertorio habitual de la boda española, y no lo es.
El lazo es un elemento central en México y muy presente en otros países hispanoamericanos, con padrinos específicamente designados para él dentro de un sistema de padrinazgos mucho más desarrollado que el español. En España, salvo en bodas con familia hispanoamericana, es raro verlo.
Eso no significa que no se pueda hacer. Significa que si lo incorporas en una boda peninsular, buena parte de los invitados no lo va a reconocer y va a hacer falta explicarlo — cosa perfectamente legítima, pero que hay que prever.
Su relación con las arras
Cuando ambos ritos coinciden, el orden habitual es: anillos, arras, lazo. Es una progresión que va de lo pequeño a lo grande, de dos anillos a un objeto que envuelve físicamente a las dos personas.
Encadenar los tres tiene un efecto que conviene tener en cuenta: la parte ritual de la ceremonia se alarga bastante. Entre los tres se van fácilmente cinco o seis minutos, con público de pie o sentado esperando. Si además hay lecturas, votos y música, la ceremonia se va a los cuarenta minutos, y eso al aire libre en julio en España es una decisión con consecuencias.
Si lo quieres incluir
Tres cosas prácticas:
- Designa a quién lo coloca y ensáyalo. Colocar un lazo sobre dos personas sin despeinar a nadie ni engancharlo en un velo requiere práctica. Se hace entre dos personas, una por cada lado, y se retira igual.
- Cuidado con el velo y con el peinado. Es el punto donde se complica. Si hay velo largo, hay que decidir antes si el lazo va por encima o por debajo.
- Ten previsto dónde se deja después. Como con el cofre de las arras: en la mesa de la firma, no en una silla.
Otros ritos de la misma familia
Si el lazo te interesa como idea pero no encaja, hay dos con lógica parecida y más fáciles de encajar en una ceremonia breve:
El rito de la arena, en el que cada uno vierte arena de un color en un recipiente común, formando capas que ya no se pueden separar. Funciona bien al aire libre y en segundas bodas con hijos, porque pueden participar más de dos personas.
La ceremonia de las velas, en la que dos velas encienden una tercera. Requiere que no haya viento, lo cual en una boda al aire libre española descarta muchas ubicaciones.
Ambos son de origen anglosajón reciente, igual que el lazo es de origen hispanoamericano. Ninguno es más auténtico que otro: todos son elementos que se adoptan porque resuelven la misma necesidad — dar cuerpo a una ceremonia que legalmente dura cuatro minutos.
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