Arras de Boda

Arras de Boda

El rito de las arras, explicado — también en boda civil


Quien las regala

¿Qué papel les queda a los padrinos en una boda civil?

En corto

En una boda civil los padrinos no tienen función legal ninguna: lo que la ley exige son testigos, y no son lo mismo. El padrinazgo es una figura social heredada de la boda religiosa que sobrevive por costumbre y por afecto. Eso da libertad total para repartir los papeles como quiera la pareja — y también obliga a explicarlo, porque mucha gente da por supuesto lo contrario.

Testigos y padrinos no son lo mismo

Es la confusión más extendida de toda la organización de una boda civil.

Los testigos son la figura que existe legalmente. Presencian el acto y firman el acta. Su firma es lo que consta en el registro.

Los padrinos son una figura social. En la boda católica tienen un papel definido dentro del rito; en la civil, ninguno. Ni firman por ser padrinos, ni la ley los menciona, ni hay que designarlos ante nadie.

De ahí se sigue algo útil: una misma persona puede ser las dos cosas, o ninguna. Es habitual que los padrinos sean además los testigos, pero se puede tener padrinos que no firmen y testigos que no sean padrinos.

Qué se les da de hacer entonces

Si se mantiene la figura por costumbre —que es lo normal, sobre todo si hay padres implicados—, conviene darle contenido real. Las opciones que funcionan:

  • Entrar acompañando a cada contrayente, que es el papel visualmente más reconocible y el que más ilusión hace.
  • Llevar las arras, los anillos o ambas cosas.
  • Firmar como testigos, cerrando las dos figuras en una.
  • Leer un texto durante la ceremonia.
  • Un papel de fondo: sostener el ramo, guardar el cofre después, encargarse de que los abuelos estén sentados donde toca.

Ese último grupo se subestima y es el que más se agradece el día de la boda.

El reparto que evita disgustos

Los conflictos de esta parte de la organización casi nunca son por el papel en sí: son por la comparación. Si una madre entra acompañando y la otra no, se nota. Si un hermano firma y el otro no, se nota.

Dos criterios que ayudan:

Simetría entre las dos familias. Que cada lado tenga aproximadamente el mismo peso visible, aunque los papeles concretos sean distintos.

Contar el reparto completo antes, no ir comunicando encargos sueltos. Una conversación en la que se explica quién hace qué y por qué evita que cada persona construya su propia expectativa.

Bodas sin padrinos

Cada vez más frecuentes y perfectamente correctas. La pareja entra junta o cada uno por su lado, dos amigos firman como testigos, y no hay figura de padrinazgo en ningún momento.

Si es vuestro caso, merece la pena decirlo con antelación a la familia. El silencio se interpreta, y alguien puede estar dando por hecho durante meses que va a entrar del brazo de su hijo. Anunciarlo pronto y con naturalidad —“no vamos a tener padrinos, entramos los dos juntos”— evita una conversación mucho más incómoda la semana anterior.

Y en la boda religiosa

Ahí sí tienen función litúrgica y suelen coincidir con los testigos del acta que la parroquia remite al registro. Si tu ceremonia es católica, el reparto de papeles alrededor de las arras y los anillos viene bastante marcado por el propio ritual, y quien prepare la ceremonia en la parroquia os dirá el orden concreto, que admite pequeñas variaciones locales.


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